Hábito de ocultar

Instalación para sitio específico (fotografía y registros sonoros)

2012-2013

 

La esposa del músico entró en la habitación. La cámara estaba preparada y, como había poca luz, ella se paró junto a la ventana que tenía una cortinita blanca de macramé. Yo le pedí que pensara en su mayor secreto, pero que no me lo contara. Ella no supo bien qué hacer, pero la cara se le transformó, parecía de agua.

Todos en algún momento debemos sentir dolor, pero cada individuo desarrolla sus propias estrategias para atravesarlo, transformarlo o convivir con él. Esta es la premisa que guía mi trabajo, busco centrarme en el silencio y en los actos humanos que por convención generalizada es preferible guardar en secreto. Ensayo distintas maneras de evadir la presunción de que las emociones se encuentran fuertemente ligadas a lo invisible.

¿Qué imagen corresponde atribuirle a sentimientos tales como culpa, duelo, deseo, desamor o resignación? ¿Cuál es la manera apropiada de mostrar un silencio que ha sido cuidadosamente guardado?

 

​El proyecto Hábito de ocultar está integrado por una serie de retratos documentales realizados durante entrevistas personales -a veces muy extensas, otras veces no tanto- así como confesiones  donadas de manera anónima por personas dispuestas a participar.

 

Cada imagen es testimonio de la experiencia vivida. La experiencia como tal se nos niega, aparece velada; lo que se muestra es la reafirmación del secreto individual e íntimo. Las imágenes prueban algo, pero no sabemos qué. Ellas son como llaves sin cerraduras.

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